Otros Escritos

Intriga sin nombre #1

En su libro la Metafísica, Aristóteles comienza con la frase «Todos los seres humanos aspiran por naturaleza al conocimiento». Me pregunto yo ahora, si eso seguirá siendo así o habrá cambiado en algo. A mí me parece que cambió, mucho. Al menos una parte de esta sociedad, otrora curiosa, se muestra indiferente a buscar el saber. Quiero creer que existe un mundo lleno de seres diversos y entre ellos hay ciertos individuos capaces de hablar y pensar. Pero cada vez que giro la cabeza, a derecha o izquierda, me doy cuenta que, definitivamente, ese mundo no es el de los humanos.

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Microcuentos

Reencuentro

Y de pronto se le acercó ella. Después de mucho, mucho tiempo.

-¿Cómo has estado?

No podía decir nada, ya no, después de lo que pasó.

Ella entendía, pero volvió a preguntar.

-¿Cómo has estado?

-Mal. He estado mal – pensó.

No podía hablar. Al marcharse, ella, le cortó la lengua. Lo dejó desangrándose en el piso de la Universidad.

Microcuentos

De Nada Capitán

Hoy, hace mucho tiempo que dejé el ejército. Mis amigos murieron. Yo viví. Recuerdo el día de mi partida. Era un día lluvioso con olor a pólvora, excremento y muerte. Miles de botas, en la calle, estaban cubiertas de barro. Varios sombreros fueron arrancados de las cabezas de sus dueños. Uno cayó a mis pies. El dueño era un gigante de uniforme, el capitán Giggs. Muchas gracias, cuando lo entregué. Hijo de puta, cuando le disparé. De nada, capitán.

Poemas

Huída

Buscando la luz 

me enamoré de las sombras. 

Buscando un recuerdo 

encontré el olvido. 

Escapé de mis temores 

y tus anhelos. 

De tus sueños 

de mañanas felices 

y mi obsesión con los atardeceres 

grises. 

Huí 

de lo que pudo haber sido, y fue, 

pero lo arruiné. 

Me escondí 

detrás de tus cuentos, 

junto a los arbustos. 

Te encontré ahí, 

agazapada, 

junto a las zarsas. 

Murmurando una oración, 

llena de rabia y de dolor.

Me fui, 

aunque no quería 

y aún te quería.

Otros Escritos

Gente que sueña

He de confesar que, desde niño, le tengo miedo a los sueños.

Pero no a los propios, que no se me malentienda, sino a mí siendo soñado por otro.

Porque de mis sueños, o incluso mis pesadillas, tarde o temprano habré de escapar. Pero, ¿de los de alguien más?

Llega a mí esta intriga diariamente. La sempiterna duda de si estaré o no allí. La constante pregunta me aterra, ¿qué es lo que harán conmigo en sueños? Temo el día en que encuentre la respuesta.

Otros Escritos

¿Me vendes una historia?

¿Me vendes una historia? Una de esas que contaban los abuelos. La última que escuchaste en el campamento o el apagón. Pero no la envuelvas en palabras rebuscadas ni verbo florido. Entrégamela así, con tu hablar cantante y jerga de mercado.

Dame una historia para soñar. Que tenga pasajes oscuros que salvar, un buen comienzo y un gran final; pero, a pesar de eso que sea real.

Véndeme una historia de esas que ya no hay. La que te contaba tu madre al dormir. O la de tu último novio, ese infeliz. Decórala con duendes, no me gustan las hadas.

Déjala junto a la puerta, yo la veré. O mejor entrégala personalmente. La próxima vez que me veas empieza a contar.